¿Tu relación está con síndrome de rana hervida?

El caso es que una rana se vio en el fondo de una olla, y lo único que le extrañó fue que su nuevo hábitat estuviera en una olla....

Si esto te suena familiar o te identificas con algunos puntos de los siguientes este artículo es para ti:

  • Si te sientes desganado 
  • no le ves sentido a las cosas que antes te gustaban
  • te sientes triste porque tu relación no está bien 
  • no te sientes amada/o 
  • cada encuentro termina en pelea
  • discusión
  • reproche 
  • incluso llegan a los gritos

Días pasados conversando con alguien le preguntaba cómo se siente y como describe su día, me decía mi vida es normal, mis días son normales. Me quedé pensando que podría ser normal para esta persona, y le pedí que si quisiera describir que es para ella un día normal. Y si, es normal lo que estamos acostumbrados, es normal lo que se ha convertido en habitual. En este caso lo normal era que la vida es una …… y no tiene sentido

  • ¿Cómo describirías cómo te sientes? 
  • ¿Qué es normal para ti? 
  • ¿Tu relación con tu pareja es normal?

¿Has escuchado alguna vez el cuento de la rana?

El caso es que una rana se vio en el fondo de una olla, y lo único que le extrañó fue que su nuevo hábitat estuviera en una olla, y no en un estanque como de costumbre. Pero por lo demás, no estaba nada mal. Se sentía cómoda.

En poco tiempo a fuego lento se va calentando la olla; mientras tanto, nada le extrañaba a la ranita. Apenas sentía que el agua estuviera tibiecita, pero eso resultaba hasta medio agradable. Lentamente el agua se ponía más caliente, pero la rana podía convivir con eso. A medida que se calentaba más, la rana entendía que eso la incomodaba, pero sin saber porque se sentía así. Es más, ya ni se recordaba de la temperatura normal. “Nada pasará; siempre ha sido así, por qué intentar cambiarlo. Además, ¿quién va a cambiarlo?

Cuando el agua se puso más caliente y la rana intentó reaccionar, -de la única forma en que reaccionan esos anfibios, es decir, dando un largo salto-, ya los músculos no tenían fuerza, no le respondían. Al intentar reunir el último aliento descubrió que ya se había muerto.

En el segundo caso nuestro curioso experimentador, primero calentó el agua, y luego depositó la rana. Al sentir esta extraña sensación, nuestra ranita entendió que eso no podía ser normal, “razonó instintivamente” dando un salto tan largo, y otro, y otros más como despavorida, que todavía nuestro científico o simple curioso la anda buscando.

 

El deterioro progresivo y lento de nuestra relación puede causarnos el síndrome de la rana hervida y la creencia de no poder salir de dicha situación lleva a que la relación deje de tener vida.

El no saber cómo lograr el cambio que necesitan lleva a la creencia de que no se puede hacer nada, “nada pasará; siempre ha sido así, por qué intentar cambiarlo. Además, ¿quién va a cambiarlo?”, y es más, cambiar algo por lo general es salir de la relación, terminar con tu pareja o dar fin al matrimonio. 

Quiero darte una linda noticia, siempre hay algo más para hacer y en la gran mayoría de las relaciones que buscan ayuda a tiempo y ambos desean salvar su relación es posible. No solo es posible rescatar tu relación, sino que ambos empiezan a crear la relación que desean, desde un estado de amor hacia sí mismo y amor hacia la pareja. 

La responsabilidad es de ambos y el compromiso es compartido para que puedan sentirse felices en su relación, el cómo es lo que puedo ayudarte a descubrir, vence tus miedos de pedir ayuda, permítete conocer una nueva mirada a tu “problema”, llamémoslo así, porque a mí me gusta llamarlo desafío que te ofrece la oportunidad para lograr algo mejor, algo maravilloso.

Si eliges ser como la rana con el síndrome de rana hervida, quien va decirte que no, es tu vida y tú decides, pero si quieres dar ese salto estaré encantada de ayudarte a recuperar la relación, volver a sentir amor y compartir buenos momentos en familia y con sus hijos. Recuperar tu valía personal, encontrar claridad a tus sentimientos, sentir tranquilidad y vivir de acuerdo a tu propósito, tener sus metas personales, disfrutar lo que haces y sentirte plena/o. Sentir fluir la vida con amor y felicidad, con energía para superar los retos y alcanzar tus metas en todos los niveles de tu vida y disfrutar de tus logros. Vivir una vida plena y descubrir nuevos horizontes que les quedan por explorar.

Reservar un turno

Compartir:

Share on facebook
Share on twitter
Share on google
Share on whatsapp

Más publicaciones

La gota que colmó el vaso

La gota que colmó el vaso

Cada experiencia que genera malestar y no es procesado adecuadamente la podemos considerar una gota que va llenando el vaso

Temas

Envíame un Mensaje

Recuerda, estoy para ayudarte

¿Necesitas más información? No dudes en escribirme